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La razón de ser
Estamos atravesando una etapa de recomposición del sistema capitalista, en medio de una crisis que pretende descargarse sobre aquellos que no la generaron y que marca el límite histórico del relatoneoliberal.
Un punto de inflexión en la confianza ingenua en los mercados y su supuesta autorregulación como motor del desarrollo y el bienestar de las mayorías. Un contexto de fuerte desafío a la política y a sucapacidad de construcción y transformación de la realidad para superar la crisis y construir un futuro deseable.
Un momento de transito histórico de relaciones económicas, políticas y sociales globalizadas desde un poder internacional único hacia uno manifiestamente multipolar. No se puede imaginar a laArgentina, ni a Latinoamérica, desconectada de esa recomposición internacional, hecho que nos guía hacia la construcción de un bloque regional latinoamericano, de difícil articulación pero imprescindibleen este momento.
Temas como el desarrollo con equidad e inclusión, la diversidad, la calidad de vida, el desarrollo sustentable, la solidaridad, los derechos humanos universales, el cuidado del medioambiente, lascomunicaciones globales y la preocupación por conservar la inserción local, constituyen un conjunto se cuestiones, que son una aspiración y un objetivo a lograr para la mayoría de la sociedad y que elFrente Grande plantea en su plataforma política.
El Frente Grande, pretende aportar a la construcción de un país que debe desarrollarse con equidad, a partir de un proyecto colectivo, solidario e inclusivo; rescatando el debate de ideas y el desafío desu instrumentación para superar definitivamente el legado neoliberal de los últimos 30 años.
Durante décadas los argentinos han ido de ilusión en ilusión, agarrándose con fuerza de cada nuevaesperanza que se les presentaba. Muchos creyeron en cada nuevo inicio, pensaron que la Argentina encontraba finalmente su camino y que se interrumpirían, de un buena vez, las frustraciones yretrocesos. Nada más humano que creer, sin medias tintas, con la fuerza de un absoluto, en cada comienzo, ni nada más humano que rechazar hasta con fanatismo, a las ideas y artífices de lasilusiones perdidas.
Mientras cada uno guarda en su memoria el registro de las esperanzas frustradas, todos vivimos, cotidianamente, el balance de una nación que hace ya mucho que no ampara a sus habitantes,no lesda oportunidades iguales ni les brinda un horizonte de progreso. Cada desengaño inauguró una expectativa y, por lo general, cada expectativa termino en undesengaño. No es por azar que la Argentina tenga el desdichado récord de ser el país del mundo que
más decayó en los últimos sesenta años.
Más de una vez la ilusión se construyó en torno a proyectos populares. Apoyados por grandes sectores de la sociedad, portadores de ideas modernizantes y democráticas, su capacidadtransformadora se estrelló contra un muro infranqueable: los intereses de las minorías que terminaban siendo más fuertes y poderosos que la voluntad de las mayorías.Otra vez, las minorías lograban el control del Estado y en nombre del orden y la reorganización o en ombre de la modernidad y el primer mundo, consolidaban su poder y concentraban riquezas. Haypaíses que vivieron un capitalismo inicial duro y brutal, en los que los procesos de acumulación no tuvieron consideraciones sociales ni humanitarias, pero que a la larga constituyeron economías quepermitieron estabilidad, permanencia del progreso y cierta distribución de las riquezas. En cambio en nuestro país, los costos de la formación capitalista no dieron lugar a un proceso de modernización real ni abrieron las puertas a una era de progreso.
Así, oscilamos entre proyectos populares que no tuvieron el poder ni la eficiencia soficiente para poner en marcha y hacer perdurable una alternariva mayoritaria y proyectos minoritarios que notuvieron capacidad ni vocación para fundar un desarrollo sostenido. De este modo, la Argentina se quedó sin modernidad y con exclusión.Por eso, la misión del Frente Grande, su razón de ser; es quebrar esta historia de frustraciones.
Esto es, construir el poder democrático necesario mediante una activa promoción de alianzas y consensos programáticos, para instalar en la Argentina un proyecto sustentable de modernizaciónpara bienestar de las mayorías.
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